Cómo las comisiones de Glovo y Uber Eats están drenando tu negocio de alimentación (y qué puedes hacer)

Blog 29 de abr. de 2026

Cuando un negocio de alimentación se suma a Glovo, Uber Eats o Just Eat, la lógica parece clara: más visibilidad, más pedidos, más ingresos. Y al principio, suele funcionar.

Pero con el tiempo, muchos propietarios empiezan a notar algo que nadie les explicó bien al principio: cuanto más venden a través de estas plataformas, menos control tienen sobre su propio negocio.

El coste real no son solo las comisiones

Las plataformas de delivery cobran entre 15% y un 30% o más por cada pedido. En un negocio con márgenes ajustados — como una pastelería, una panadería o un catering — eso puede comerse literalmente el beneficio de cada venta.

Pero el problema más profundo no es económico. Es estructural.

Imagina que tienes una pastelería en Barcelona. Cada semana, una decena de clientes te piden tartas por Glovo. Pagan, reciben su pedido y quedan contentos. Pero esos clientes no son tuyos: son de Glovo. No tienes su email, no sabes cuándo es su próximo cumpleaños, no puedes avisarles de tu nueva tarta de temporada. La plataforma se queda con la relación.

Un ejemplo concreto

Supongamos que una pastelería factura 2.000 € al mes a través de plataformas de delivery, con una comisión media del 25%.

  • Comisiones pagadas: 500 € al mes
  • Comisiones pagadas al año: 6.000 €

Con esa misma cantidad, podrían tener su propia tienda online durante más de 25 años.

OIDO Online Shop, por ejemplo, cuesta desde 19,90 € al mes — sin comisiones por pedido, sin intermediarios, sin perder el contacto con el cliente.

Delivery y canal propio no son excluyentes

La solución no es abandonar Glovo o Uber Eats de golpe. Es reequilibrar.

Las plataformas de delivery tienen un papel legítimo: atraer nuevos clientes que no te conocen. Son un canal de descubrimiento. El problema es cuando se convierten en el único canal.

Tener tu propia tienda online te permite:

  • Fidelizar a los clientes que ya te conocen, que son los más rentables
  • Gestionar pedidos de recogida (take away) sin pagar comisiones
  • Ofrecer delivery en un radio pequeño a clientes habituales del barrio
  • Comunicarte directamente con tu base de clientes
  • Controlar tu imagen, tus precios y tu experiencia de compra

Por qué el e-commerce tradicional no funciona para alimentación

Muchos negocios han intentado montar una tienda online con Shopify o WooCommerce y han acabado frustrados. Y tiene sentido: esas plataformas están diseñadas para vender productos físicos que no caducan, no cambian de precio cada día ni dependen de la producción de esa mañana.

La alimentación es diferente. La disponibilidad cambia, los pedidos se hacen con antelación, hay clientes que repiten cada semana con el mismo pedido.

Lo que necesita un negocio de alimentación no es e-commerce. Es lo que algunos ya llaman Easy Commerce: un sistema simple, pensado para cómo trabaja realmente un productor de alimentos.

Easy Commerce se centra en la rapidez de hacer los pedidos, la fidelización de los clientes y la sencillez de la gestión. Sin complicar la navegación, crear cuentas, ni carga tecnológica, y solicitando al cliente la mínima cantidad de datos.

El primer paso es pequeño

No hace falta una transformación digital completa. El primer paso es simplemente tener un canal directo donde tus clientes habituales puedan hacer su pedido sin pasar por una plataforma.

Un enlace que puedes compartir en Instagram, en tu web, o enviar por email. Sin app, sin instalación, sin conocimientos técnicos.

Con el tiempo, ese canal crece. Las comisiones bajan. La relación con tus clientes se fortalece.

Y tu negocio vuelve a ser tuyo.


OIDO Online Shop es un sistema de pedidos online diseñado específicamente para negocios de alimentación. Desde pastelerías y panaderías hasta caterings y productores artesenales. Desde 19,90 € al mes, sin comisiones por pedido.

Pruébalo gratis en myownshopoido.com

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